NANTES, CIUDAD UNIVERSITARIA

¡Buenas tardes viajeros y viajeras!

Antes de nada, desearos una feliz navidad y un próspero año nuevo lleno de felicidad y sobretodo ¡espero que cojáis muchos aviones!

Tal y como os comenté en el último post, a principios de diciembre fui a ver a una amiga, Sandra, la cual ha realizado su ERASMUS en Nantes, Francia.  Fueron 4 días divertidos en los que no solo descubrí Nantes sino que también viví, un poco por encima, la experiencia ERASMUS.

Pues bien, voy a relataros un poco el viaje, lo que viví allí en 4 días y os presento Nantes que seguramente pocos la conoceréis.

Antes de que mi amiga se fuera de ERASMUS, no tenía ni idea de la existencia de Nantes. Pero una vez allí, la verdad es que me sorprendí muchísimo: es una ciudad de la región de los Países de Loira, donde nació el popular escritor Jules Verne y es una ciudad muy universitaria: jamás me habría imaginado que hubiera tantos estudiantes y de tantas partes del mundo.

Nantes está repartida en tres islas diferentes y, a mi parecer, es un lugar muy bien comunicado: el aeropuerto está a aproximadamente 30 min del centro en autobús y tranvia, y con este último mi amiga se transportaba a todos lados. Por estas razones creo que es un buen lugar para hacer ERASMUS donde tienes la oportunidad de establecer amistades internacionales, bien comunicada con España (vuelos directos y baratos) y es bonita. La única “pega” es que Francia en sí es bastante caro por lo que tienes que llevar buenos ahorros y por otro lado, mi amiga, al principio, tuvo problemas para encontrar piso porque hay mucha demanda estudiantil en la ciudad. Por lo demás, todo fantástico.

ENLACE VIDEO YOUTUBE: VIDEO ERASMUS NANTES

Día 1

Salí del Aeropuerto del Prat-Barcelona el día 9 de diciembre a las 11.00 horas y el vuelo duró una hora y media ( volé con VUELING y el billete me salió ida y vuelta unos 60 euros, muy asequible). Sandra vivía en un piso compartido por lo que no me hizo falta reservar alojamiento ya que dormí con ella las tres noches.

Al aterrizar, Sandra me estaba esperando en el aeropuerto y fuimos hacia su piso con un autobús  y un tranvía (accessible con billete de transporte público). Ella tenía clase por la tarde así que mientras ella se comportaba como una buena estudiante yo me quedé por el centro tomando un café. Cuando regresó dimos una vuelta por los mercados navideños y las calles más transitadas de la ciudad. Entramos en le Passage Pommeraye, unas galerías muy bonitas, visitamos la Ópera y después de cenar, fuimos a una fiesta en un piso de estudiantes.

En Passage Pommeraye
Delante de la Ópera

Día 2

Como la noche anterior nos acostamos bastante tarde, por la mañana no hicimos nada más productivo que dormir. Cuando nos despertamos cogimos el tranvia y nos fuimos hacia el centro para poder disfrutar de una buena crêpe a la hora de comer. Como ya era la 13.30, más o menos, y el resto de Europa tiene un horario de comidas bastante diferente, estaban todas las creperías llenas de gente y nos costó un poco encontrar un sitio donde comer. Finalmente, y con un poco de suerte, entramos en  “Crêperie Sainte Croix”, un establecimiento muy grande donde había mesas libres. Este se sitúa en commerce, la zona céntrica. Cogimos el menú de 10 euros donde estaba incluida una bebida, una crêpe salada, una crêpe dulce y un café, así que como os podéis imaginar salimos rodando del restaurante.

Con el objetivo de quemar las grasas ingeridas dimos un largo paseo por algunos de los sitios más importantes de Nantes: vimos el Castillo de los duques de la Bretagne, la catedral de Nantes, el jardín de las Plantas… al acabar por esa parte de la urbe, cogimos el tranvia justo delante del jardín y nos dirigió hasta donde se encuentran las máquinas de la isla, la parada de tramvia se llama “Chantier naval”. Las máquinas de la isla son un conjunto de esculturas metálicas inspiradas en Leonardo da Vinci y Jules Vernes que se exhiben en los antiguos astilleros navales de la isla de Nantes. Una de las máquinas más impresionantes es la de un elefante de 50 toneladas y 12 metros de alto donde te puedes subir con tal de que te de un paseo (pagando, claro).

El Castillo de los duques de la Bretagne
Elefante de las máquinas de la isla

*Una cosa que me llamó mucho la atención es que en Nantes hay una linia verde pintada en el suelo y si quieres visitar los monumentos y los lugares más significativos solo basta con seguirla puesto que recorre gran parte de la ciudad.

Después de visitar esta parte de l’Ille de Nantes fuimos a tomar un café calentito (ya que hacía un frío importante) y nos dimos una vuelta por un mercado de navidad que yo aún no había visto.

Uno de los mercadillos navideños

Por la noche Sandra organizó una fiesta en su casa junto a sus compañeros de piso ya que uno de ellos se volvía para Italia y esa era su despedida. A eso de la 1 o así nos marchamos con Uber (una especie de taxi “clandestino” que se lleva en el resto de Europa el cual sale mucho más barato que un taxi normal y se contacta a través de una aplicación móvil. En España está prohibido) hasta la zona de las discotecas, le Hangar à Bananes.

Hangar à Bananes (zona de fiesta)

Primeramente entramos en una discoteca llamada La Calle, la única donde ponen música latina pero nos tuvimos que marchar así que nuestra segunda opción fue Australian Bar donde estuvimos hasta que la cerraron (sobre las 3 o así).

Día 3

El día 3 amaneció lluvioso y con mucha mucha niebla ( creo que nunca había visto tanta). Por la mañana dormimos porque teníamos que recuperar energías pero a la hora de comer ya estábamos en la calle. Fuimos a comprar un Bagel y nos sentamos a la orilla del rio a comérnoslo mientras llovía (todo muy romántico).

Jardín japonés

Al acabar, nos dirigimos al jardín japonés donde estuvimos paseando un rato y más tarde fuimos a merendar una crêpe a un salón de té, que allí se llevan mucho. Acto seguido, dimos una vuelta por las Galeries LaFayette e hicimos alguna que otra compra.

Merendando una crêpe en un salón de té

Como la niebla se había disipado un poco subimos a Tour Bretagne, la torre más alta de Nantes  donde se puede apreciar una magnífica vista de la ciudad por 1€. Por la noche como estábamos cansadas, llovía y hacía frío decidimos disfrutar de una noche de chicas (que hacía mucho tiempo que no teníamos), compramos unas pizzas y vimos una peli calentitas en la cama.

Vista desde Tour Bretagne

Día 4

Por la mañana  nos dimos una última vuelta por el centro y desayunamos en una Boulangerie, algo muy recomendable si viajáis a cualquier parte de Francia pues es barato, algo “típico” y sobretodo, riquísimo.

Para volver al aeropuerto desde Commerce, que es el centro, se puede coger una lanzadera o bien, si estás en otra parte, se puede llegar con el tramvía 3 hasta Neustrie y alli coger el autobús 48 al aeropuerto. Me subí al avión a las 14.00.

¡Espero que os haya gustado el post! ¡Próximamente más pues tengo aviones reservados hacia Zagreb y Copenhagen para Febrero y Marzo! Aunque antes de eso colgaré otro más, por supuesto.

Muchas gracias por leerme,

muchos besos!!

Paula

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s