PLANIFICAR UN INTERRAIL

Buenos días viajeros y viajeras!

Para mi primer post he elegido una de las experiencias más mágicas que he vivido hasta ahora: hacer el Interrail. Para aquellos que no sepan de qué trata, Interrail es un pase de tren que te permite recorrer países europeos en un periodo de tiempo determinado.

Aquí os dejo el enlace por si queréis echar un vistazo: http://es.interrail.eu/interrail-passes

Primeramente, me gustaría puntualizar que creo que lo más maravilloso de este viaje fue la compañía, porque de bien seguro, nada hubiera sido igual sin ellas. Decidí embarcarme en esta aventura junto a tres amigas a las cuales quiero mucho y conozco desde hace mucho tiempo pero aún así creo que nunca me voy a cansar de compartir momentos con ellas: Mara, Elena y Bet. Aún recuerdo como surgió la disparatada idea de hacer este viaje en una lluviosa noche de verano. Estábamos sentadas junto al mar, y de repente sugerí: “oye chicas, ¿y si hacemos el interrail?” Ellas no tenían ni idea de cómo funcionaba, pero sin embargo, sin pensárselo dos veces me dijeron que sí. Así fue como esa noche de Agosto de 2014, bajo la lluvia, comenzamos a hablar de lo que sería un recuerdo para toda la vida.

Empezando por la derecha: Bet, Mara, Elena y yo en Florencia

A partir de ese día, empezamos a planificarlo todo. Y os advierto que organizarlo no fue nada fácil. Me hubiera gustado que alguien me ayudara y me explicara todo, así que es lo que voy a hacer yo ahora para que os resulte más fácil si os animáis.


¿CÓMO ELEGIR BIEN EL PASE?

Lo primero que debéis saber es el funcionamiento de los pases puesto que al principio puede resultar un poco difícil de entender:

Hay dos tipos de pases: tenemos por un lado Global Pass, que te permite viajar por 30 países diferentes y el One Country Pass, que solo te permite viajar, como ya indica en su nombre, por un país. En este caso, nosotras queríamos recorrer Europa por lo que escogimos el primero. Dentro del Global Pass veréis que hay distintos tipos:

Nosotras teníamos entre 18 y 20 años así que elegimos el “joven”. Dentro de esta pestaña podemos observar los diferentes tipos de pase dependiendo de la duración del recorrido. 5 días entre 15 días, por ejemplo, quiere decir que si tu vas a viajar del día 1 de agosto al día 16, podrás coger el tren solamente 5 días. Eso sí, durante esos 5 días puedes subir al convoy todas las veces que quieras y si por ejemplo coges un tren a las 23:50 no pasa nada, puesto que está dentro del día en cuestión. El problema viene cuando para llegar a tu destino debes hace 4 transbordos y el tercero es a las 23:50, pero el último tren lo tienes que coger a la 1:30 de la madrugada. Entonces ya contabiliza como dos días de viaje y depende del pase que cojas, vamos a decirlo claramente, es una putada.  Esto, para nosotras, es lo que más nos costó organizar, ya que claro, también se tiene que tener en cuenta los horarios de los trenes y además los países que quieres visitar.

Por lo que veo, los pases este año han cambiado un poco, pero nosotras escogimos el más barato, que era igual o parecido al de 5 días entre 15 días (200€). Os parecerá mentira, pero en esos 16 días que estuvimos de viaje, visitamos 7 países diferentes. ¿Cómo? Ni yo lo se. Después de mucho debatir el recorrido nos pusimos de acuerdo en salir desde Bruselas (donde fuimos en avión ya que no puedes salir de tu país de residencia utilizando el Interrail) y hacer: Bruselas-Brujas-Amsterdam-Berlín-Praga-Budapest-Florencia-Niza-Barcelona. (tampoco puedes entrar en tu país con el pase del interrail, pero eso lo supimos cuando estábamos en Niza).


¿CÓMO RESERVAR LOS TRENES?


Reservar y organizar los trenes fue una odisea. Lo más complicado de todo ya que no se trata solamente de comprar un billete es: consultar los horarios, a qué hora llegas, a qué hora sales, los transbordos que a veces duran horas, cuantos días de Global pass te quedan por gastar, etc. Fue a lo que le dedicamos más tiempo y por suerte nos terminó saliendo todo más o menos bien (los contratiempos ya los explicaré en mi siguiente post).

Primeramente, antes de mirar horarios y demás nos hicimos una especie de Planning indicando los días que estábamos en cada lugar y las noches que íbamos a reservar albergues. Por supuesto que, siguiendo los consejos de otros “interraileros” decidimos que todos los viajes que pudiéramos los haríamos por la noche de esta manera nos ahorraríamos dinero en alojamiento y aprovecharíamos más el día. Tras tener hecho el Planning procedimos a mirar los horarios, los cuales podéis consultar en la página web oficial del Interrail.

A la hora de mirar los trenes es importante que sepáis:

  •  Hay algunos convoys que deben reservarse sí o sí para poder subirte en ellos, es decir, pagar un suplemento a parte del pase de Interrail. Nosotras tuvimos que reservar casi todos los trenes así que, al final, entre reservas nos gastamos unos 40 € de más cada una.
  •  En los trenes nocturnos se paga más por tener un asiento reclinable o incluso una cama decente: nosotras queríamos gastar lo mínimo así que en ningún caso elegimos cama.
  • Es importante que os fijéis en la duración del trayecto así como el número de transbordos que debéis de realizar.

******Debéis de tener presente que a veces los pasajeros no llegan a los trenes y sus sitios quedan libres por lo que “destrangis” puedes ocupar su lugar. También hay casos en los que reservas los trenes y al final te quedas sin asiento debido al overbooking.

Cuando ya tengáis apuntados todos los trenes que debéis de coger y las horas, tenéis que empezar a reservar los trenes que sean de reserva obligatoria. En este punto nosotras nos estancamos un poco porque no sabíamos muy bien como hacer las reservas. Miramos páginas como http://es.voyages-sncf.com/es/ pero como no nos aclarábamos decidimos finalmente hacer las reservas a través de la página del Interrail, que es mucho más fácil: rellenas un formulario, apuntas los trenes que quieres reservar y sus horas y un empleado se encarga de reservarlo por ti. Eso sí, también te cargan un suplemento por ello (aunque muy poco, 8 euros por persona sino recuerdo mal). Así fue como lo hicimos nosotras y en aproximadamente 15 días nos llegaron los billetes de los trenes.


IMPORTANTÍSIMO: debéis de saber que si os subís en un tren a partir las 19:00 de la tarde y os lleva directo a vuestro destino después de las 4 de la madrugada, solo te cuenta un día del pase, no dos. 

¿CÓMO RESERVAR LOS ALBERGUES?


Nosotras reservamos los albergues unos 3 meses antes. Utilizamos páginas como Hostelword, Booking, Alberguesjuveniles y Hostelbookers. A la hora de buscar alojamiento la verdad es que no mirábamos tan solo habitaciones privadas, nos daba un poco igual, aunque si había habitaciones para 4 las preferíamos ante las de más personas.

Aquí os dejo una lista de los albergues que reservamos con la opinión que sacamos de cada uno de ellos:

  • BRUSELAS: Meininger Brussels City Center – El mejor albergue de todos los que fuimos. Super céntrico, con unas habitaciones muy espaciosas y muy limpias y además había mucho ambiente juvenil, aunque también había alojadas bastantes familias. Disponía de una cocina para los huéspedes (un poco sucia), lavadora (un poco caótica) y de ordenadores. El precio asequible, unos 12-15 euros la noche en una habitación privada con baño para las 4. Después descubrimos que “Meininger” es una cadena de albergues, pero no tuvimos la ocasión de alojarnos en ninguno más.

 

  • AMSTERDAM: Hans Brinker Hotel- Amsterdam es una ciudad muy cara, y es donde el alojamiento costaba más caro. Por suerte encontramos este albergue que tenía muy buena nota y era de los más baratos: 23-25€ la noche con desayuno incluído. Esta vez cogimos una habitación para 6 personas con baño privado aunque tuvimos suerte y la primera noche estuvimos solas. La habitación era un poco cutre, parecía una cárcel y el baño dejaba bastante que desear. Las zonas comunes, por lo contrario, están muy bien, hay una gran comedor donde se reúnen todos los huéspedes alojados y hay muy buen ambiente, sobre todo por la noche. El desayuno bastante completo.

 

  • BERLÍN: Schlafmeile Hostel- En Berlín casi todos los albergues eran caros así que escogimos de entre ellos el más barato (13€ por persona por noche en una habitación con baño privado para las 4). Este albergue estaba bastante alejado del centro por lo que no pudimos disfrutar totalmente de Berlín. Aún así el albergue no estaba mal del todo: tenía una especie de bar/cafetería/recepción (todo en uno) donde se servía el desayuno (no incluido) y otras comidas a precios muy asequibles. El alojamiento era apropiado a su precio puesto que no era de mucha calidad pero tampoco era de lo peor. En la calle de al lado había un supermercado, cosa que siempre valorábamos mucho.

 

  • PRAGA: Czech inn– En Praga todos los albergues son muy baratos pero nosotras este lo reservamos demasiado tarde y no había mucho donde elegir. Finalmente reservamos este albergue que nos salió a 9 euros por persona por noche en una habitación de 36 personas mixta con baño compartido. La verdad es que las expectativas de este establecimiento eran muy bajas puesto que no nos imaginábamos lo que podría ser dormir con tanta gente acostumbradas a estar solas. Solo llegar allí nos sorprendió lo limpio que estaba todo además de que parecía un hotel en vez de un albergue. Al llegar a nuestra habitación, descubrimos que no era de 36 sino de 14 personas más o menos, y la verdad es que no nos desagradó la experiencia, todo lo contrario, lo pasamos muy bien. El hotel estaba impecable, al igual que los lavabos. Eso sí, el desayuno un poco caro. En cuanto a la ubicación, se encuentra a unas paradas de metro del centro así que este albergue lo recomiendo.

 

  • BUDAPEST: Deak Hostel- Por nada del mundo os alojéis en este albergue, repito POR NADA DEL MUNDO. Fue nuestra peor estancia: el albergue era un pequeño piso, situado en un edificio algo viejo. Solo entrar al edificio vimos manchas un poco escalofriantes en las escaleras (parecía sangre), podríamos decir que ya se avecinaba una tormenta. Lo único que tenía de bueno era la ubicación, que estaba justo al lado de la plaza principal más turística de Budapest. Esta vez la habitación que habíamos reservado era de 8 personas (12 € la noche por persona). Los lavabos eran compartidos con las demás habitaciones y además mixtos. Todo estaba muy sucio aunque realmente lo peor estaba por llegar: a la hora de dormir empezaron a salir chinches por todos los lados: en la almohada, entre las sábanas…abandonamos el albergue rápidamente (sin que nos cobraran, por supuesto) y estuvimos toda la noche sin dormir.

 

  • BUDAPEST II: Stella apartments– Después de la primera (y desastrosa) noche en el “albergue de los chinches” nuestros padres nos reservaron desde España y con urgencia un apartamento para pasar la segunda noche. Esta opción nos salió mucho más cara que el albergue, unos 40 euros la noche por persona, pero fue el día que más disfrutamos del alojamiento: se trataba de un apartamento con cocina, dos baños, dos habitaciones y un pequeño balcón. Fue un poco difícil de llegar puesto que estaba más alejado del centro ( a 4 paradas de metro más o menos) y la calle en Booking estaba puesta de manera errónea por lo que estuvimos como una hora buscándolo donde realmente no estaba hasta que decidimos llamar por teléfono a los propietarios. En la misma calle del apartamento había un centro comercial donde fuimos a comprar aprovisionamientos varios para cenar y desayunar. Sin duda alguna, nos dejó con mejor sabor de boca que el albergue.

 

  • FLORENCIA: Ostello Villa Camerata- En Florencia nos costó un poco encontrar un lugar barato y céntrico así que al final nos decantamos por un albergue que se situaba en la montaña, a una media hora del centro en autobús. Yo diría que fue el alojamiento más singular de todos puesto que para llegar debías de atravesar un bosque durante unos 10 minutos andando. Era más bien un albergue tipo casa rural donde también habían alojadas muchas familias. Esta vez la habitación era de 6 personas con baño compartido y nos salió alrededor de 14 euros la noche por persona con desayuno incluido. El albergue estaba normal, ni muy limpio ni muy sucio aunque si algo viejo.


¿QUÉ LLEVAR EN LA MOCHILA?

Nosotras tuvimos claro que queríamos ir de mochileras, ya que nunca antes lo habíamos hecho y nos hacía ilusión, además de que es lo más cómodo para ir en tren e ir de albergue. También debo admitir que nos daba un poco de respeto puesto que pensábamos que cargar con la mochila iba a ser desastroso ( de hecho lo fue al principio) pero aún así lo quisimos probar. Claramente, a la hora de hacer la mochila, intentamos llevar lo imprescindible porque cuanto más pesara, más peso tendría que soportar nuestra espalda.

Yo os voy a explicar mi caso ya que cada una lo hizo diferente. Yo escogí una mochila de 70 Litros y aunque lo intenté por todos los medios, fracasé y la llené completamente. Ese es uno de mis problemas al irme de viaje puesto que no puedo controlarme y me quiero llevar toda la ropa posible “por si acaso”.  Mientras hacía la mochila, maduré un poco y tuve que dejar atrás cosas que me quería llevar pero que desgraciadamente no cabían. Finalmente, sino recuerdo mal, me llevé:

  • 1 camiseta para casi cada día (más o menos 14 camisetas)
  • 2 pantalones cortos
  • 1 falda
  • 1 pantalones tejanos largos
  • 2 pantalones bombachos
  • 1 pijama
  • Ropa interior para cada día
  • Un par de bambas
  • Un par de chanclas
  • Un par de sandalias
  • Una toalla de baño
  • 3 Sudaderas
  • 1 bikini
  • Saco de dormir
  • Neceser con productos de higiene
  • Ladrón enchufe
  • Cojín hinchable (para dormir a gusto allá donde fuera)
  • GoPro con sus respectivos complementos
  • Ebook (para soportar los viajes de tren)
  • Cargadores

*TRUCO: Me llevé camisetas viejas y después las fui tirando después de ponérmelas y así la mochila pesaba un poquito menos.

A la hora de hacer la mochila se debe tener en cuenta los países que vas a visitar y nosotras como al principio de la aventura íbamos hacía países un poco fríos (Bélgica, Países Bajos, Alemania) cogimos un poco de ropa abrigada aunque fuera mediados de Agosto. Finalmente, tuvimos mucha suerte e hizo mucha calor en todos sitios así que la ropa de abrigo solo salía a la luz cuando nos montábamos en los trenes ( ya explicaré más adelante, pero el aire acondicionado está a -18 grados por lo menos).

Puede que penséis que me llevé muchas cosas, y tenéis razón. Con todo esto la mochila me dio un maravilloso peso de 13 kg. Como podéis imaginar los primeros días era agotador llevarla a la espalda. Después de unos días estás tan acostumbrado que parece que no transportes nada.

A parte también cogí una mini mochila para el día a día y una riñonera ( que no me quitaba ni para dormir casi) donde acarreaba los objetos de más valor : móvil, dinero, cámara, etc.

*****A la hora de facturar la mochila es importante que sepáis que es mejor si la forráis en los puestecitos que suelen haber en los aeropuertos para embalar las maletas ya que las mochilas tienen fama de quedarse encalladas en las cintas transportadoras a causa de sus asas.

Nosotras al llegar al aeropuerto de Bruselas

¡Y HASTA AQUÍ EL POST DE HOY!

DESEO QUE TODOS ESTOS TIPS OS AYUDEN MUCHO, Y SI TENÉIS ALGUNA PREGUNTA NO DUDÉIS EN COMENTARME!!!


MUCHAS GRACIAS POR LEERME,


HASTA LA PRÓXIMA 🙂

PAULA

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